Si, pequeña forma de existencia diminuta y arrogante que se paseaba en esta estela como si fuera su lugar para exigir su propio imperio, su propio lugar, su innegable decisión de mantenerse altanero exigiendo de la materia todo lo existente y sus respuestas pequeñas. Entonces después del trabajo deja la corbata en la orilla de la cama, se extiende en la cama y mira el techo con ojos llorosos, ya al fin han terminado los días, allá en las radios y TV hablan que una niebla roja va asolando el planeta, las lluvias ácidas y las tormentas secas de arena devastan los campos, mientras existe en nuestro corazón este deseo por seguir una historia que se alimenta de nada más... que silencio. IA, desarrollo, multiversos, realidad virtual, Adán va desapareciendo en el mar, siente que ya no está si no en el sueño de unos senos eléctricos energéticos suavemente.
Mira el vidrio que se encuentra frente a él, y ve su silueta pasar rápido por la esquina. Mientras escribe unos diez nombres en la condensación, se pregunta si es correcto ir donde está. Cuando decidió ir detrás de Lucio y su corazón se había derretido en una masa amorfa de insensibilidad e idiotez Pilar lo miró hacia atrás y voy esa cara deforme de un hombre lloroso, débil y patético, humillado e infeliz, arrancando de los festejos y las calles llenas de basura a toneladas; se sentó lejos de los jolgoríos tratando de entender ¿qué había destrozado sus emociones hasta llevar a desencadenar tal comportamiento? Y sabemos, muy bien que no era más que el abandono de una y otra vez recurriendo a darle el golpe final pues nunca se vio el centro y la verdad, nunca un beso verdadero.
¿Entonces para que seguir? para escuchar:
-Yo fui la violenta servida, el fin interminable que las personas querían una y otra vez. Seducción, por de más y cizaña, manchando de falsedad algunos días pero, pero, no sabes, ese día si que fui sincero y di lo que no quería dar pero lo obtuvo, ¿Quién sabe?, esa maldita reencarnación y la casualidad o, bien ...causalidad...
Vuelve, sí, vuelve, se destroza y convierte, ve los fractales arremolinarse entre las coronas de los doce dioses y se cae en su propia cama, sí, es Adán, en Roses, en Roses, esta anhelada ciudad a punto de desaparecer de la faz de la tierra por una bomba H, inocente e indeterminado se agrieta en sus propios designios y es feliz mirando por la ventana, entendiendo un mundo que se acaba y no hay posibilidad para él, y su ser fue desvaneciendo cuando el calor lo abrasó por completo y empezaron los árboles y el concreto a arder como los mil infiernos y las cosas desaparecían, su amor desaparecía, la traición desaparecía y los múltiples días y ocasos ya no eran nada si no señales detenidas de algo que empezó, sucedió, y nunca más fue.
Y caían los pedazos de meteoros de concreto por las avenidas y señaléticas, mientras veía sus manos desintegrarse entre la marisma de olas de radiación que lo consumía y aunque la reacción haya sido escapar de tal hecatombe no había silencios, ni tiempo, ni existencia que evitara el desastre de la humanidad o Roses. La venganza de los dioses de la tierra.

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