Esa falsa excusa que todos utilizamos para sacarnos de encima algún comentario que nos molesta. Paulina y Herman usaban métodos distintos. Paulina hablaba y seducía especialmente a los hombres. Siempre dije: “Ella hace el trabajo sucio”. Creo ver su presencia marcando territorio entre ellos, todos, pero todos los que la miraban con una deferencia increíble, le besaban la mano, Cundela le hacía trenzas y ella disfrutaba ese regalo de parte del fauno Cundela, ¡sí! un fauno, seguía persiguiendo a las potrancas de la Poesía Chilena, él nunca se resignó; muy amigo de Herman cada vez le daba “Alpiste” para su canario huidobriano y éste se trepanaba el cerebro, ¿No entenderás? La imaginación, ¡La imaginación! fundamento último de todo esto, el explorar mundos nuevos, no crear mundos, hay que escuchar bien, explorar no es crear, todos los datos o formas posibles están a la mano, los contenidos son infinitos, como dice un poema de Herman:
¿Si Todas las imágenes son posibles?
¿todos los sonidos?
¿todos los ritmos?
¿todos los poemas?
He de hacer lo imposible Y aumentar lo imposible.
¿Cómo-me pregunto- se le ocurre a alguien hacer un poema donde deduzca que debe hacer lo imposible?, ¡Eso mismo es imposible! Este poema es imposible, es la imposibilidad misma, esa misma que poetas chilenos han vivido, el fácil designio de Mistral, Neruda, Anguita, Rojas. No sé hasta qué punto esta Poesía lindaba con la metafísica o la filosofía, pero lejos de cualquier razonamiento arcaico que haría un profesor de universidad, no era lenguaje puro, las formas no comunican nada, sus dichos y palabras solo eran lo que soy yo, un personaje que habla y deja en el pasado las palabras, eso mismo, esto que hablo yo y Herman al mismo tiempo es un círculo, parecidos y diferentes porque se utiliza la misma palabra hablada para deconstruir el universo creado en el mismo libro, ese tipo de recursos lo utilizó Herman en ese ambiente, en esa época de gran fervor cultural en Los Arenales, una especie de ficción de este mismo momento o de otro. ¡Ahhh esto es una locura!
Vi a variados autores desde Thomas hasta regionales como Pasty Ardls, a Cundela, a Sanpa, Yerko Medina, un muchacho descubierto por Cundela en sus clases de profesor y que el Capitán Chancho Gay tenía en “alta” estima, ombligo y ombligo, al igual que Rubén Montaña (estos dos escribían uno cercano a Zurrita y el otro al fauvismo) a Clarise, a Samel Nunces, gran poeta y considerado un precursor de la Poesía coloquial en conjunto con otros. Viejos y jóvenes publicados a bajo costo, y muy buenos poetas. Siempre desconfiamos del estado y sus garras, pezuñas, que intentaban ayudar, eran sospechosas y malignas, veíamos a los “Otros” ganar premios y publicaciones y humildemente manteníamos las revistas para el futuro. ¿Tendríamos esperanza en este futuro? Al menos Cundela sí. Lo vi el día cuando pasabas las páginas en la plaza y leías esto, se acercó y lo vi desde el otro extremo de la plaza de armas, parecía Ginsberg cuando ya estaba viejo, con los pies lentos y su mano en el pecho como defendiéndose de algún dolor al corazón, cuando llegó junto a mí, me dijo: “Kaaanamén, hoooola Kerouac tanto tiempo que no te había visto” y yo le respondí: “Ahhh, pero no soy hetero-curioso,” nos reímos un buen rato, vio el libro que leía, que por cierto era una antología de George Trakl. El poema “Salmo” estaba leyendo y Cundela me dijo: “Mira, los Grises, la nave pentágono me ha dado unos favorcitos, estoy en una pensión viviendo ahora, la dueña todas las noches va a mi cama y me lo empieza a chupar, jijiji, y en la mañana me despierta con una buena mamada, dice que su marido es borracho y no le da nada… me baja el arriendo y le subo los calzones” Se reía y luego: “Sanpa Divina publicó sus textos, sin importancia, jamás me gustaron las palabras que usaba para expresarse, era demasiado rebuscado, ¡Quien usaría la frase: “distorsionado su fisurado recuerdo del padre violador”! eso mismo lo diría: “El espejo quebrado de las armas del padre”
¿Cuál parece más hermético? Al menos mi versión denota una imagen; ese Sanpa Divina era un cohibido por la propia Poesía, buscaba su expresión en los temas políticos de la época, pero no, no, el elemento político no es para ella, es para los ensayos o críticas, ¿Poesía Política? ¡Jamás! Al menos eso creo yo, es mi opinión: UN POEMA NO CAMBIA AL MUNDO, La Poesía nunca fue Poesía Gris porque es un sueño que tuvo ella de revolcarse en lodo con las formas y contenidos de un poema para presentarlo de manera imaginativa al lector. Y no como dice Mallarmé: que fuera el libro un universo propio para cada lector, en esa famosa carta que le envió al maricón de Verlaine, no, era un texto que se metía en la profundidad por su paradójica existencia.” Eso es el poema, objetivo que se alcanzó. Hablar otras voces con la misma voz es difícil. ¿Qué más decir? No hay nada fuera de la ficción.
¿YO? con un poco más de fluidez no me interesa que escuchen o qué digo, hace demasiado tiempo que coloqué la cruz sobre la tumba, ella me hizo olvidar el orden, me salvó del suicidio, de las locuras que realizaban todos los Herman cada vez que podía, como esa vez que se desnudó en pleno centro de Los Arenales y corrieron por la calle mostrando su flácido pene, ora comía pasto cuando tenía hambre, recordando a Knut Hamsun, ora se masturbaba en eventos del “Círculo literario Culo de Vaca”. Era gracioso. Herman se reía de todo, hasta de lo más insignificante, algo que se encuentra bastante en sus poemas:
“Tiempo, me río de ti, yo voy de atrás hacia delante
o delante hacia atrás. Y tú solo puedes ir... eyacularía en tu boca pero te escondes:
¡COBARDE!”
Recuerda a un Eliot atrevido, con estética Beat o la ironía que deja Lovecraft en sus monstruos con caras de sapo y los árboles con garras por manos que vuelven loco.
Buscarlo y encontrarlo pertenece a dos formas distintas, mi capacidad mental para recordar este tipo de sucesos no es del todo aceptable, y soy verdadero, solo eso, detesto que usen palabras rimb(aud)ombantes con el objeto de parecer cultos y formales.
Una cabeza hueca en el escenario presentada por una marsopa versada en narrativa. Su nombre: Estría Varros. Ésta vieja representaba todo los años 80’ en esa escaramuza inútil en contra de su dictadura que a la Poesía nunca ha importado, tenía un cuento sobre una ventana que era tan, pero tan de vieja caliente que sobrepasaba toda moral, pero la gente lee lo que puede leer y entiende lo que quiere entender. No había forma que saliera de eso, no había forma que viera más allá de la forma, su amiga Mereger, con su cabeza de chancho, culiada por más y más escritores (he pensado en eso, de verdad, ¿Todas las escritoras deben ser culiadas por otro escritor al menos una vez? ¿Qué mierda pasa?)
Cabeza hueca era profesor y temblaba ante cualquiera que le dirigiese la palabra, para su mala suerte un sujeto vestido de negro en el público observó todo su actuar y dio su opinión. Como podría sospechar cualquier oído del tono de una confesión sabría que nada podía entender el pobre descerebrado, los profesores de lenguaje, en su mayoría no saben ni hablar más de dos frases seguidas, ¿Cómo pretendía escribir? ¡Ni que fuera Maugham! Esa mierda no conoce a W. Es triste como 即兴幻想曲, Chopin… uno de los músicos que en las noches de Mercurio visitaba mis oídos, confesando, derretido, medio muerto…. así eran las cosas, en el público a una altura media en conocimientos de filosofía, cabeza hueca, y ese otro arrogante y vanidoso. Herman. La gente a su alrededor empezó a cacarear con un vuelo rasante de baboserías intelectualoides. No se permitía esa clase de acotaciones en contra de cualquier moral, era cierto, el tipo presentaba su libro, y Herman declaró “Te masturbas a diario, por eso el dejo psicológico en el movimiento nervioso y cataléptico de sus manos y dedos, quizás –pensaba– esos ojos vidriosos y esa manera de actuar se da por un antiguo rasgo de afición al derivado de la cocaína”
Dejando todo lo que se podría penetrar en cabeza hueca (que no es mucho) quedamos solo con un pájaro de papel construido con la habilidad del origami. En ese vuelo, todos los preceptos, ideas y recuerdos volaban para descender en una tierra blanca y lejana. Cabeza hueca gana concursos, unos tres al año con la excusa de “algo tengo que llevarme a la boca” y dentro “cabeza hueca no sabe, se aprovecha, llora” como todo el resto de sus congéneres, cerrar la boca es algo de día a día. (Cerrar la boca, cabeza hueca, frente a ese alumno que levanta la falda de la jovencita que ¡rayos! me gustaría follar; cerrar la boca cuando ve a su jefe dando educación de calidad y anatómica a su secretaria sobre su propio escritorio. Su silla manchada. Cerrar la boca cuando mamita se revolcaba en casa del vecino y volvía con la maicena preparada. Cierra. Cerraré. Cerraremos)
Pensaba el pobre Marcial: “Tanto miedo tengo ahora de abrir una vagina, atroz combustible inerte de lagartijas negras, sobre mí una cadena de senos golpean mi propio plexo, pienso en las manos del hombre obrero y en el fondo sé que no tengo miedo a ellos, si no a lo cóncavo, no llegar nunca al final de la curva. “Necesito sus manos firmes, sin soltarme, eyaculando en mi culo””
Me salvé de todo eso. Quiero un vaso de agua, siempre un vaso de agua. Adolorido en la garganta por escribir tanto y tan poco, adolorido en los dientes por el bruxismo provocado ante ese Magistrado pervertido, adoloridos y sufrientes en la fila única hacia nuestro propio castigo a pesar de las mil batallas noche a noche frente a la ventana. Sé que en otro lado hay alguien que vive por mí, éste: mi doble, sabe que yo “no he cumplido aún toda mi edad ni llegaré a cumplirla como él, de una sola vez y para siempre”

Comentarios