INCENDIA EL ESPEJO (Cundela) Le pape (-Los poetas grises- fragmentos)

Voy a preparar algo para que no entre la desesperación... ¡UHMMMUHMMM UMA! ¡AH! Tengo algo que es interesante, unas anotaciones de García Madero (Herman), las voy a leer porque ejemplifican muchas cosas que igual pienso:

“31 Marzo

Una lluvia de estrellas ha caído, no quiero decirle a nadie que las he visto, una luz grande se depositó en mí, “mamaraña”, como una vagina inmensa y húmeda, va intercalando frases que luego llevaré a un poema. El Gran Ojo desvirtuado. Está mirando en la ventana junto a Cundela, van subiendo una montaña y gritan los mil nombres desconocidos. Hace frío, las calles se ven vacías desde el alba hasta la noche, los pirómanos van teniendo razón poco a poco, ese es el fin de la humanidad, la humanidad se corrompe con la sociedad, y la naturaleza corrompe al hombre solitario, enfrascado en sus pulmones, páncreas, con el LOGOS nunca se está solo. Inhumanidad. ¡UHMMMUHMMM UMA! ¡AH!

Todos tenemos una locura, o algo así dijo. “Jeder mensch…etc.” Escribo escondido de todos porque un médico me aconsejó que dejara de escribir (al menos no de leer). Mañana es otro mes y seguiré viendo en las calles de Los Arenales a la misma anciana, en el mismo lugar riéndose de mí y anunciando la vejez, la misma acera, en el mismo lugar, ¿despertaré en mi cama? mañana es este mismo día. El alambre de su pelo es la cuerda de mi celda. Guillotinas.

1 Febrero

Sí, he despertado en mi cama. Leo a Leopoldo Esquizo, Pervert, y busco algún motivo que lleve mis huecos a eso, mis pozos supurantes en pus y ladillas no se encuentran. Sé que puede parecer loco pero en la noche me visitó Artaud y me dijo: Mañana que es hoy, 31 de Marzo, Verano, Tarahumaras, no incendies el espejo con fuego sino con aire negro de tu espíritu, anda donde Cundela y lo encontrarás negando tres veces y no estará en su tumba, eli, eli, lama sabajtani sonríe y humedece los labios de la gran vagina.

Gran sorpresa fue cuando vi moverse mi reflejo en mi cama, era un espejo, y las cortinas de la pieza estaban incendiándose, leí un poema y se apagaron. ¿Poesía Gris? Escribo unas líneas para estos poetas, a los cuales no pertenezco y nadie, al parecer, pertenece. Tengo una obsesión con hacerme preguntas inútiles, me he preguntado: ¿seré yo quien escribe? ¿Quién habla y se pregunta? y he escrito eso mismo para agregarlo en el fragmento donde habla Cundela, él mismo lo lee.

Creo entrar y salir de ese texto como si yo o los otros poetas fueran palabras que acompañan un gran barco. El mar es una página, el barco un lápiz, las letras la Eyaculación que flota sobre el agua. Admiro los poemas que revientan mi cabeza, pero ellos han guardado todo bajo el cerrojo de los ladridos. ¡UHMMMUHMMM UMA! ¡AH! Todos ladran a dios, aquellos se me figuran como perros de Lautréamont, como Maldoror, Cundela, ha iniciado todos los actos macabros para sobrepasarlos y llegar a esa iluminación, él se me figura como Pound, como Apollinaire y los surrealistas. No puedo ser surrealista porque mi consciencia es tan inconsciente que ya no hay separaciones. Solo lo haré esta vez, pues pienso quemar esto. Unicornios penetran con sus cuernos a unas jovencitas, la pipa se enciende sola, las cajas de marihuana se hunden en fluidos, las canas son azules, el mundo es una naranja roja, fermentan en mi estómago las cervezas de hace tres días, bebo agua de las piletas o bebo su humus para refrescarme, no puedo mear más que sangre.

2 abril

Hoy no es 2 de Abril, es otro día, aunque el calendario diga lo contrario. Sé que no entenderás las fechas, es un enredo cruel inventado por ellos, los que no están. No hay fechas, porque estamos tan perdidos que no sabemos qué día corresponde a qué sol. Solo se puede escribir en días como este, tan brillantes, tan gozosos, con esa luna llena de rayos dorados y la oscuridad como un manto que oculta lo verdadero, intento robarme la noche, alguien ya lo hizo y me deja un mensaje: “¿cagaste?”Y cago allí mismo un inmensa diarrea negra, pero no pasa nada.

Gracias a Cundela puedo ver otras cosas: el gato que folla con el pájaro, o las mujeres que van por el cielo rezando y gimiendo. Nubes. No sé, parece inhabitable el tiempo ¿se está en el tiempo? o ¿el tiempo en nosotros?, me pregunto: ¿A quién le importa el dolor de otro si no es para eliminar el propio dolor? Todos estos, se han reído de mí, desconfío de las verdaderas intenciones de cada uno, no es paranoia, es la verdad que veo, la veo, no la observo, todo en literatura debe mostrar y no juzgar ¿Para qué juzgar?”

Es un texto de mediana calidad, ¡UHMMMUHMMM UMA! ¡AH! sí, podría tener cosas interesantes, García Madero se hacía el idiota, no más que eso era. Y para no desmerecer méritos leeré algo:

“Las ratas arrastran a las marionetas y un crujido abre las puertas para que pasen, frente a mí el cadalso, la guillotina, el barro, la madera manchada de sangre. ¡EURÍDICE! Tengo las manos y los pies cortados por la navaja que usa una mujer, soy débil, muy débil, demasiado, la oscuridad es buena, esconderse en ella como en la vagina de mi Madre, los odio a todos, especialmente al que ríe en el espejo incendiado con agua, los odio a todos todos los odio odio al odio todos odio y odio nada más que odio, no sabría decirte que esa masa crepuscular que se pega a mis dedos como tinta, no sé que es la escritura, ni sé que es la estética, solo éstas imágenes que cortan cada miembro de mi cuerpo, devoro las uñas, me corto el vello púbico y no rezo, me masturbo en los eventos literarios, sollozo blanco pus de bestia moribunda. Ya no hay más poemas hasta que deduzca que es eso que llaman Poesía Gris, los aborrezco, escupiría en su rostro si tuvieran alguno, fueron astutos al no darle rostro a ese árbol moribundo, éste es el ocaso de la fuerza. ¿Voluntad? ¡No! , las ratas arrastran a la marioneta que soy YO, comen de mi carne, los pelos, los líquidos verdes que salen de mis ojos, la podredumbre que espera amor como tantos otros. ¡UHMMMUHMMM UMA! ¡AH! El mundo es una gran rata, una musaraña, cada cosa es un erizo, cada poema es una cuerda tendida en el vacío. Ya Herman sabe de esos columpios que se mueven sin nadie dentro en una sangría en la calle y reventar un vaso con mis manos, ¿Por qué he de necesitar dinero para mi destrucción? Esto no es alegre, ¡Es horrible! Golpea mi pecho la vida roja, los sapos rojos más feos que el silencio. Solo espero que callen al búho, al zorro, a los tarahumaras que visité de viejo, porque una marioneta es más vieja que el tiempo. Sonrían bobos poetas y humanos, sonrían que la miseria se invierte en el alcohol, en esta tortura de las ratas asolando mi muerte, nada de virtudes Dylan Thomas, nada, ¿Me escuchas Michael? Ya no estoy con ustedes pero estas hormigas caminando siempre hacia el mismo lado recuerdan que alguna vez pertenecí a la humanidad, a los cangrejos y ahora ellos mueven el hilo para que yo de una vez coloque la palabra oscura y vomitada desde mi interior: frágil, atormentada por no ser la única. No verán caer el mundo ya que ya nadie ve lo que no es visible. Muerte”

Durante muchos años la Poesía Chilena contó con las bendiciones de la kundalini, todos la tenían y llegaron de un día para otro, Artaud, Rimbaud en aspecto femenino y García Madero, sus nombres ya nos lo recuerdo, se transformaron. Tenían lecturas, pero como todos, el ripio, ese tan necesario para obtener un buen poema era un tópico, empezaron con un modernismo moderado y en corto tiempo ya estaban experimentando con las vanguardias, pasaron desde la línea hasta esa “otra” parte.




Comentarios