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Empecé a escuchar muchas voces en mi cabeza, era como estar drogado con un parche de ácido lisérgico, mis manos temblaban. A la espera que Herman volviera a sentarse, los murmullos de la ciudad fueron más altos. Tapé mis oídos pero el problema estaba dentro. Cuando él apareció en la puerta escuché:
“Wi, wi,... yog creog que la Poesía Gis tiene muchog queg apogtag dengtro de las estéticags que apagecieron en esa épocag por el detegminismo del magximalismo con el minimaligno. Congfluyendo en una líneag de imágenes y gitmos hasta ese entongces jamás vistos (...)”“Me dirigí a la estantería de los libros de Poesía, había polvo. El sistema de clasificación era el de Dewey. Empecé por un tal Victor López, el libro era delgado, su título rezaba “Guía para perderse en la ciudad”. Lo cerré. Y miré más allá, entre autores a uno que se parecía a Fito Páez, pero calvo, tenía un rostro divertido, en las páginas que alcancé a ver tenía una ironía al pedo, analfabeto.”
“El lenguaje era sumido a una deconstrucción de parámetros mentales, hay casos de utilización de imágenes imposibles o precisas que provienen del inconsciente, casos de personificación del ambiente ante la perplejidad del hombre, algo seguramente proveniente del Modernismo pasado pero con la diferencia en los temas tratados. No se sabe con certeza si ellos escribieron o si sus textos eran copias de otras obras más grandes, robaban ideas y se denota en muchos de sus textos...”
“La Poesía Gris es un cubo de azúcar disolviéndose en la boca...”
“Herman se ahogaba en razonamientos filosóficos que aplicaba a la Poesía. Sobre ese objeto poético escribió en su libro “El Objeto de cualquier objetividad es abstraído en la subjetividad de la objetividad, por lo tanto el Objeto no es el Objeto en sí, si no una posible OBJETIVIDAD-SUBJETIVA QUE ACTÚA SOBRE SÍ MISMA” En la Poesía quiere decir que las palabras, como objeto de la creación, han desaparecido de la página... de la entelequia”
“…quería algo de Carlos Henrikson y en la “H”, en la CH, de Chile, nada. Eso sí Ernesto González ocupaba dos espacios, era como un tábano, se veía “Higiene” y “Arte tábano” un tallador de falos, onanista, una morsa con bigote. ¿Clase social? Ya se sabe. Carlos Cardani, un libro llamado “Raso” no pensaba ni leerlo o abrirlo, así que estiraba mis dedos hacia “Putamadre” de Montecinos, Héctor Hernández, si trata así a Chile está tan equivocado como LA higiene de su guata asquerosa y versos descuidados. Una rata que parecía más bien el soba bolas de los carniceros en Santiasco, ese libro que leí de un tajo, “El baile de los niños” tenía una influencia directa de una copia de Guajardo Ramírez Diego a su maestra Montecinas. “Putamadre” que lo parió. Entonces veía la Poesía Gris en la Poesía chilena… bailando sobre el cadáver de una casa en llamas”
“La constitución de un pensamiento no es el lenguaje, no el simple fonema. ¿Cómo podré decir que el pensamiento no es lenguaje sin utilizar el lenguaje como medio de ese mismo pensamiento? La Poesía no es Lenguaje por lo tanto puede o no ser pensamiento ¿Entonces cómo definirla en uno de los lugares de ambas trincheras? Pensamiento que origina un lenguaje para expresarlo pero que carece de objetividad hasta su conversión en los propios signos y símbolos que carecen de lenguaje. El lenguaje que instaura, sin lugar a dudas…”
“Las imágenes pertenecen a las cosas que no son dichas, lo imposible, la expresión no dicha, en esa constante lucha de imágenes aparece una luz que es la imagen general del poema, la precisión lingüística nada tiene que ver con la imagen última del poema, que es en sí la transparencia que no se lee, si no que se experimenta. La Poesía Gris, la entornamos en un círculo de incomprensión, de esquizofrenia aguda, donde todo tipo de lenguaje no es necesario, ni lo visual, ni lo rítmico, ni la imagen, lo importante en este caso es la “imagen” final que no es una imagen, sino una experiencia, alejada de la catarsis, por ser experimentada en la honda superficie cotidiana...”
“(...) Era un suicidio sin muerte en el poema, pasaban los días despertando y pensando solo en literatura, muy pocas novelas surgieron de ese periodo, preferían cosas portátiles como los monigotes de Vila- Matas. Se enorgullecían del dolor sufrido al sacar sangre de sus huesos para escribir. Lo único realmente bueno que tenían era su idea de que la creación debía estar por sobre todos los conceptos de entendimiento humano…”
“Siempre quisieron leer a Céline, el cual estaba prohibido por el gobierno, la ley, el Estado. Muchas veces tuvieron problemas gubernamentales. Con las autoridades. Se escupían la mano y se la daban al gobernador, se reían a sus espaldas. Todo eso estaba en sus poemas: La desfachatez de corroer todo lo posible y dejar un rastro de Poesía tras de sí...”
“… Amontoné todas las cartas que tenía bajo el brazo, junté todos esos libros y, como en un mito, por el hombro derecho e izquierdo agitaba las hojas de los libros que lanzaba hacia mi espalda, primero tomé a Saldaño, una mujer que imitaba a Neruda y al leerla un regusto de sodomita a dieta fracasado hizo que lo aventara…”
“(...) Herman trabajaba con los juegos poéticos, algo bastante absurdo, Paulina con la precisión exacta en cada palabra, al igual que Michael, Nesttle alejado de todos era una lluvia ácida que bebían los ermitaños como él, Cundela el canto oriental, Sanpa Divina el transformismo barroco llegando al phébus, sin ser peyorativo...”
“Todo impacto poético recae en una forma de revolución, entonces ¿Cuál era la revolución de los poetas Grises? Muchas veces lo explicaron pero nadie ponía atención a esa característica, pensaban en el hombre, para el hombre y por el hombre; la crítica de los sistemas políticos era para ellos criticar una máquina que no se hace funcionar bien, el problema está en el hombre, no en el sistema, la injusticia proviene de ellos y va a ellos. Bajo este argumento proponían una sociedad Gris, colorida y Gris en su fundamento. Las instituciones no son la base del Estado si no el hombre y para ello era necesario abolir el sistema de instituciones y perder sus garantías: seguridad, salud, etc. Lo único restante que les quedaba era la fundamentación de un lenguaje corporal más allá del propio cuerpo incomprensible, que reuniera a todos en una comunidad global biológica escondida llamada por ellos: POESÍA GRIS”
“Llevar la constancia de la Poesía descansada en el cuerpo. El alcohol daba más fuerzas. La marihuana la claridad del pensamiento. Los restantes despojos de energía eran dedicados a follar mientras escribían algún poema de corte inglés, como dicen, amor a la inglesa, más bien, platónico. Paulina comía dulces, la dulzura en sus labios, dulce, dulce, beso francés…”
“Las comidas eran necesarias para un buen poema. Primero las letras en la sopa formando palabras. Hubo un poeta de los Grises que es desconocido llamado Samel Nunces que utilizó esta forma de escritura, ponía un plato de sopa de letras y escribía apresurado revolviendo la sopa una y otra vez, esto fue llamado: PALABRESOPA, un método bastante curioso porque al enfriarse, la tenían que hacer desaparecer de un sorbo.”
“Los rituales indígenas fueron modernizados en la estepa del poema. Tenían varios métodos, Herman Bregas en un libro nombra los más conocidos y reciclados por él:
1.- Agua: En una botella utilizada para fumar “Alpiste” hasta la mitad de agua; colocaban palabras escritas en papel, después de fumar unas cinco veces sacaban las palabras y las ordenaban de derecha a izquierda, usaban conectores fluidos y en forma de triángulo escribían un poema, lo que por eruditos fumetas se llama bong.
2.- Fuego: En una fogata de siete troncos y veintidós llamas instalaban libros de ellos mismos, luego el libro semi-quemado formaba otro libro. Grabados al rojo vivo en las nalgas.
3.- Aire: En el humo del “Alpiste” veían palabras y las escribían sin control sobre ellas, una sobre otra hasta formar una, luego otra y así sucesivamente. Todo bajo el ritmo del humo que era llevado por el viento.
4.- Tierra: Enterraban una serie de textos y tras una semana los desterraban y encontraban que la humedad y la rugosidad de la tierra habían escrito otro poema”
“(...) Lamentablemente era un tema que seguían con mucha atención y que preocupaba a todos los poetas no-Grises. No sabían nada de esa conspiración poética contra la academia. Quiero dejar en claro lo que podíamos y no podíamos hacer, porque en este país existe un esquema de cambio flotante que a mi juicio ha sido un gran aporte a la Poesía Mundial. La academia intentaba medir la métrica, un caso difícil si pensamos en libros como: “Ida y vuelta” de Sanpa Divina, donde, al ser un poema largo de mil páginas, el poema va y vuelve, una y otra vez, al llegar al final se lee al revés, dando como resultado dos mil páginas y una métrica exacta. El Doctor Nereme se volvió loco tratando de averiguar los contextos ocultos del poema, después de eso nadie ha vuelto a analizar ese texto, por miedo a terminar como Nereme en una esquina del barrio rojo...”

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