“There ain't no answer.
There ain't gonna be any answer.
There never has been an answer.
There's your answer.”
Gertrude
Stein
flotaba en que todo disolvía el instante,
las flores crecían por su crecer exacto
y no había rastro de sombra,
ni huella,
en cada espacio retorcido en la memoria.
Por esa luz que emanaba derretida y fresca
formando la espiral recta en la escalera
con el sol hecho divino del día que nos llega,
perfecto por contener la perfección
y el goce, la estima, los pequeños regalos,
tan simples, no sabes cómo ser la posibilidad;
la viña que da frutos en favor de lo creído
y crea sus hechos de ternura por la tierra,
por eso no hay peligro en el puente hacia la muerte
porque todo se ve a la luz y llega a ser lo que es
y no hay otra victoria del creador que lo creado,
no hay otro canto más que el único del principio
el mismo, el mismo, el mismo,
tantas e infinitas veces,
y su aroma inunda la colmena y los océanos,
las ciudades oscurecidas y brillantes,
está repleto de caminos dispuestos,
teme, compadécete, avanza oculto por las aguas de ti mismo,
y canta para nosotros su luz.
Como pasan los días en nuestra cuerpa
así pasan también los pensamientos,
los hechos no son nada,
no hay forma de escapar
nos esclavizamos al sufrimiento
porque deseamos el deseo de vivir
sin percatarnos de nuestro tiempo pasajero,
sigamos la ruta que nos han marcado,
podría darte un abrazo, un beso, unas rosas,
pero este poema, estas frases, este idioma,
son de mi comprensión y entendimiento.
en cada espacio retorcido en la memoria.
Por esa luz que emanaba derretida y fresca
formando la espiral recta en la escalera
con el sol hecho divino del día que nos llega,
perfecto por contener la perfección
y el goce, la estima, los pequeños regalos,
tan simples, no sabes cómo ser la posibilidad;
la viña que da frutos en favor de lo creído
y crea sus hechos de ternura por la tierra,
por eso no hay peligro en el puente hacia la muerte
porque todo se ve a la luz y llega a ser lo que es
y no hay otra victoria del creador que lo creado,
no hay otro canto más que el único del principio
el mismo, el mismo, el mismo,
tantas e infinitas veces,
y su aroma inunda la colmena y los océanos,
las ciudades oscurecidas y brillantes,
está repleto de caminos dispuestos,
teme, compadécete, avanza oculto por las aguas de ti mismo,
y canta para nosotros su luz.
Como pasan los días en nuestra cuerpa
así pasan también los pensamientos,
los hechos no son nada,
no hay forma de escapar
nos esclavizamos al sufrimiento
porque deseamos el deseo de vivir
sin percatarnos de nuestro tiempo pasajero,
sigamos la ruta que nos han marcado,
podría darte un abrazo, un beso, unas rosas,
pero este poema, estas frases, este idioma,
son de mi comprensión y entendimiento.
(Al menos nadie juntará otra vez estas palabras).
A veces veo las abejas como trabajan y siguen
sigue y siguen
el panal repleto de autos y humos infectos,
a veces, veo vagabundos, prostitutas,
hambrientos, drogadictos neuróticos,
ladrones, estafadores, suicidas,
imitadores hipócritas,
solo a veces obreros y abuelitas apuradas,
a veces crece la discordia del malhumor,
y duele
la hierba de la envidia,
el cardo de la lujuria,
y duele
los dementes saltando con “hechizas”
denigrando y emputeciendo el mundo,
afilando navajas, perdidos y llorosos, niños,
incompletos, depresivos,
en obsesiones malsanas,
con las arrugas del odio y la venganza,
y somos culpables,
a veces el Padre contra el Padre,
el Hijo contra el Hijo.
y duele
los dementes saltando con “hechizas”
denigrando y emputeciendo el mundo,
afilando navajas, perdidos y llorosos, niños,
incompletos, depresivos,
en obsesiones malsanas,
con las arrugas del odio y la venganza,
y somos culpables,
a veces el Padre contra el Padre,
el Hijo contra el Hijo.
(del libro: Lengua de fuego)

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